La distancia de Maximiliano se había convertido en una constante palpable en la oficina. Susurros telefónicos que cortaba bruscamente al verme acercar, la sombra de Sofía Vargas flotando en el aire con sus visitas cada vez más frecuentes... todo contribuía a una atmósfera cargada de secretos. Mi curiosidad, lejos de disminuir, se había transformado en una punzante necesidad de entender el laberinto emocional en el que Maximiliano parecía moverse.
Aproveché un instante en que Daniela regresaba d