El aeropuerto regional de La Salle era, como muchos aeropuertos de Montana, más una pista de aterrizaje funcional que un centro de tránsito. Pequeño, con ese aroma peculiar a café filtrado y aire frío que se colaba por las puertas automáticas, era el lugar exacto donde la vida de Joe y Abigaíl se había cruzado por primera vez en años, en medio de la persecución y el miedo.
Joe y Aby estaban en el aeropuerto de la salle, era pequeño, pero funcional. Se encontraban sentados en un banco acolchado c