La mañana en Briston Group comenzó con un clima gélido, no por el invierno neoyorquino, sino por la actividad frenética que se desarrollaba en el despacho principal. Joe no había dormido. Sobre su escritorio, decenas de carpetas rojas marcaban las "Irregularidades del Periodo de Interinato". Lo que comenzó como una sospecha se había convertido en una evidencia criminal: Arthur no solo había sido un administrador mediocre, había sido un ladrón sistemático.
Joe llamó a Abigail a primera hora. Sus