Grace no dijo nada en ese momento, pensando que no era nada del otro mundo preguntar acerca de las mujeres en la vida de Edward.
―Hola ―saludó Grace con las mejillas sonrojadas. Edward se quedó bajo el marco de la entrada a la cocina sin decir nada por un momento. Luego ella, volvió la mirada a su plato de postre.
―Hola, ¿ya has almorzado? ―preguntó Edward, mientras comenzaba a caminar hacia ella. Grace no pudo evitar sentir un cosquilleo al verlo acercarse. Él se detuvo a cierta distancia, tir