La cerradura giró con un leve chasquido y Tomás empujó la puerta de su departamento. Cerró con llave de inmediato. A pesar del cansancio y el dolor que se le acumulaban en la espalda, el sobre que llevaba entre las manos le hervía en los dedos. Su corazón latía con fuerza, con esa mezcla de ansiedad, miedo y esperanza que precede a un gran descubrimiento.
Se sentó frente a la mesa, encendió la lámpara de escritorio y dejó el sobre sobre la madera. Lo miró como si fuera un animal dormido. Respir