Elena había salido del hospital con la sensación de que, por primera vez en mucho tiempo, no estaba sola. La conversación con Sofía le había dejado una mezcla de alivio y preocupación. Aquella joven, a pesar de ser hija de Leo Álvarez, mostraba una determinación sincera de rebelarse contra su padre. Y eso, en un tablero plagado de enemigos, podía marcar la diferencia.
Dos días después, volvieron a encontrarse en una cafetería discreta lejos del hospital. Habían decidido mantener sus reuniones e