Mundo de ficçãoIniciar sessãoLos meses siguientes transcurrieron entre risas, noches caóticas por antojos imposibles y los altibajos emocionales de Elena.
A pesar del caos que ella misma causaba, la vida en Luna Blanca se había vuelto tranquila, cálida, casi perfecta.
La manada prosperaba. Los entrenamientos fluían. Los jóvenes crecían sin miedo y los ancianos volvían a pasear por los jardines sin preocuparse por amenazas latentes.







