Elise
Época actual
El viaje sin escalas de más de trece horas tuvo serias repercusiones en mi trasero y mis brazos. Además, tuve que lidiar con llantos, que calmé con algunas canciones. Para los dos era algo sumamente nuevo estar rodeados de tantas personas, y al menos para mí, resultaba perturbador. Había ruidos por doquier: el rumor de las personas hablando, ronquidos, tos y otros sonidos que hacían que deseara gritarles que se callaran.
Tal vez en el pasado tampoco me gustaban mucho las perso