—¡Te has vuelto completamente loco!
Olivia no podía creer que había criado a un hijo tan insensato.
—Para nada, madre. Piensa en los beneficios. Esto es bueno para todos —contestó con calma, como si lograra ver algo que ella no.
—¿Bueno? ¿Estás bromeando?
—Nunca he hablado más en serio.
—¡No me interesa lo que traigas en mente, Enzo! —soltó ofuscada, masajeándose las sienes—. ¡No quiero a esa mujer en nuestras vidas!
—Lástima que no piense hacerte caso, madre.
—¡Enzo!
—Tiene el 30% de las ac