Lilia.
Chris estaba muy ocupado con los preparativos de la fiesta en su bar. Sería la primera vez que yo pisaría ese terreno.
Yo andaba caminando por todos lados, buscando a Deus junto a la única amiga que tenía en ese lugar. Ojalá Chris me devolviera mi celular... Ni siquiera le había preguntado qué hizo con él.
—S-señorita, más despacio —jadeó Samira.
Me detuve al ver su agitada respiración porque casi que la arrastré conmigo.
—Lo siento... Más bien, no deberías acompañarme si te sientes incó