Eva
—Estoy bien, de veras. Me siento mejor que nunca. Solo necesito tiempo con mi mate — decía Cachorrito sujetando mi mano como si no pudiera dejar de estar en contacto conmigo.
—Solo quiero cerciorarme; no quiero sorpresas —respondía Cerebrito examinándolo. El Duque estaba detrás anotando detalles con una bata blanca; como todo un profesional. Ágata también tenía sus manos a centímetros del corazón de mi beta. Fabrizio observaba con interés.
Julieta nos había hecho un espacio en su muy apreta