Julieta
No tengo forma de explicarles lo terrible que era la situación. Yo había pasado varias vergüenzas en mi vida, era tímida, no me gustaba llamar la atención, pero esto era otro nivel. No solo Damián me encontró con las manos en la masa, escuchando y espiando conversaciones ajenas de él… quien no solo era el jefe supremo al que todos rendían cuentas, sino que, además, yo había insistido en no relacionarme con él de ninguna manera.
Lo odiaba. Si él iba a la derecha, yo me movía a la izquierd