La mañana caía de nueva cuenta sobre la romántica Paris, la luz del sol bañaba a la torre Eiffel logrando que esta luciera aún más majestuosa, Juliette observaba aquel hermoso paisaje y lo plasmaba en el lienzo que pintaba observando con atención desde la vista que le obsequiaba su bien ubicada ventana, el olor a café aun inundaba cada rincón de aquel departamento y todo parecía estar en paz; Juliette no había logrado dormir demasiado, su cuerpo aún no se acostumbraba al nuevo horario, y, por e