La primera clase del día había dado comienzo, Juliette, se sintió sumamente nerviosa al ver entre los estudiantes al propio Fernand Beaumont, quien no dejaba de escudriñarla sin recato alguno desde su asiento, explicando cada proceso y trazo, la hermosa rubia intentaba concentrarse en lo que estaba haciendo, no deseando dar una mala impresión a sus estudiantes, dejo de prestar atención a Beaumont tanto como podía hacerlo, aquella mirada celeste era demasiado intimidante y penetrante, una mirada