— Basta Devlyn no te dejes provocar por el — dijo Alfred mientras forcejeaba con el rubio.
— No deberías ser tan cruel con Devlyn — dijo un joven lobo saliendo de otra ducha para ver la razón del alboroto.
— Ese perro de campo de allí es amigo tuyo, no mío, no tengo necesidad de hablarle con suavidad o aprecio cuando claramente no conoce su lugar, un simple omega no puede desafiar a un alfa y salir airoso — fulminó Rohan para después marcharse a los vestuarios.
— Ahh, es tan maldito arrogante y