Danna estaba un poco nerviosa. Sus manos temblaban, delatando todo lo que intentaba controlar. Aun así, no se apartó.
Se sentía distinta entre los brazos de Jonh, como si el mundo exterior se hubiera quedado lejos, sin peso. Estaba sentada sobre él, en el sofá, percibiendo el calor de su cuerpo bajo el suyo, la firmeza con la que la sostenía.
Jonh la besaba despacio, sin prisa, y sus manos la acariciaban con seguridad, como si supiera exactamente dónde tocarla. Cada gesto la hacía respirar más