La mañana estaba fría, envuelta en una neblina tenue que apenas permitía ver la fachada elegante de la joyería Ray. Danna caminó hasta la puerta con pasos lentos y un nudo en la garganta. Apenas había dormido. La discusión con Tom resonaba en su cabeza en flashes dolorosos: gritos, acusaciones, esa revelación abrupta de que John era su tío… y que ella había estado trabajando bajo la vigilancia silenciosa de la familia Ray sin saberlo.
Con un suspiro profundo, pasó la llave y entró. Las luces au