Sophie me llevó hacia el lugar, donde los tres iniciaríamos el juego. Estaba nerviosa, demasiado nerviosa por lo que iba a pasar.
Collin me miró, más que mirarme me atravesó con la mirada. Yo estaba desnuda, sentí un calor intenso entre mis piernas. Me sonrojé, otra vez me sonrojé.
—¿Quieres sentir la humedad de Cady? Es increíble. —dijo ella, con un tono de voz suspicaz.
El me miró, esperando que me negara o que dijera algo. Es que yo tenía mis propias preguntas. Sophie introdujo su dedo índic