Me quedé sentada en una de las ventanas más grandes de la mansión, contemplando el exterior, ese bello jardín que estaba afuera. El verde me hizo sentir bien. Siempre lo hacía, la naturaleza parecía estar en todo su esplendor. Me pregunté si detrás de la cerca, habría cientos de hombres armados por si algo sucedía. Era como estar dentro de una isla.
Atrapada. Estaba encarcelada aquí, aunque fuera un lugar precioso y repleto de lujo.
Y Daemon era mi carcelero y también, el único aquí en el cual