[POV DE IRIS]
La habitación permaneció en silencio durante un largo momento, excepto por el tictac del reloj. Sofía me miró, sus ojos estrechándose hasta convertirse en dos trozos de hielo azul.
—Ciertamente se interesa en tu guardarropa, ¿no es así? —dijo, con su voz goteando un veneno que no había escuchado antes.
—Solo es controlador, Sofía. Ya sabes cómo son los Moretti —dije, con el corazón todavía acelerado, mi piel todavía vibrando donde me había tocado.
—No —dijo Sofía, acercándose a mí