El cuarto de baño principal del ático de los Vance era un santuario de mármol negro con detalles en oro y cristal.
El vapor comenzó a subir en volutas densas y pesadas, empañando los inmensos espejos de suelo a techo y convirtiendo el espacio en una especie de sueño húmedo, cálido y aislado del resto del mundo.
Elliot entró con Daniela en brazos, sus pasos seguros sobre el suelo radiante que mantenía la temperatura perfecta.
La depositó con cuidado sobre sus pies, pero no la soltó.
La mantuv