La tensión en el aire era palpable. El refugio en el que se encontraban Samer y Agatha parecía más una prisión que un lugar seguro. Aunque las paredes les ofrecían una sensación de protección, el constante peso de la incertidumbre los mantenía al borde de sus propios pensamientos. Cada ruido, cada movimiento, cada sombra parecía ser una amenaza latente, y la revelación del traidor, que rondaba como un espectro en sus mentes, se había convertido en el centro de sus preocupaciones.
Samer se acerc