El sol comenzaba a despuntar en el horizonte, tiñendo el cielo con tonos anaranjados y rosados mientras la villa se desperezaba tras una noche de tensiones. Agatha permanecía en la terraza de la habitación, envuelta en un ligero abrigo, contemplando cómo el día nacía con una serenidad que contrastaba con el caos que había marcado las últimas horas. Las palabras de Samer seguían resonando en su mente: "Confía en mí, pero prepárate para lo que venga".
Sabía que esas palabras escondían un mensaje