El eco de los pasos resonaba en el corredor mientras Samer y Agatha avanzaban con cautela. Los últimos acontecimientos habían dejado un rastro de tensión palpable, pero también habían dado paso a una determinación inquebrantable. Ahora, más que nunca, estaban decididos a cerrar este capítulo de sus vidas, aunque el costo fuera alto.
—Samer, espera —dijo Agatha, deteniéndose frente a una puerta blindada al final del pasillo. Su respiración era rápida, pero no por miedo, sino por la adrenalina qu