La tensión en el refugio era palpable. La revelación de Hana había encendido las alarmas en todos. Los líderes de los equipos de seguridad estaban reunidos en el salón principal, rodeando una mesa donde un mapa del área estaba desplegado. Samer, de pie en la cabecera, lideraba la reunión con una expresión fría y calculadora.
—Mansoor sabe que estamos aquí, o al menos sospecha lo suficiente como para preparar un ataque —dijo Samer, señalando el mapa—. Según Hana, su intención es destruir nuestra