El sol aún no había terminado de salir cuando Samer reunió a todos los miembros del refugio en el salón principal. Había una tensión eléctrica en el ambiente; el asesinato de Yusef había sacudido a todos.
Samer se colocó frente al grupo, con Khaled a su lado, y Agatha observando desde la última fila.
—Anoche, Yusef fue asesinado —anunció Samer, su voz resonando firme en la sala—. No fue una coincidencia ni un accidente. Esto fue obra de alguien que trabaja para Mansoor, alguien que todavía está