El reloj marcaba la medianoche cuando Samer y Khaled se reunieron con el equipo en un almacén abandonado en las afueras de Dubái. Los hombres, vestidos de negro y armados, revisaban mapas y comunicadores mientras Khaled exponía el plan.
—La información que tenemos sugiere que Jaber está utilizando esta ubicación como uno de sus escondites. Es posible que no esté ahí, pero si lo está, debemos actuar rápido —dijo Khaled con firmeza, señalando un punto en el mapa.
Samer observó a su equipo con ate