El archivo de la planta doce era el único lugar de NexTech donde no había cámaras. Alejandro lo sabía. Por eso me acorraló allí.
Estaba revisando expedientes antiguos cuando escuché el clic de la cerradura.
Me giré despacio. Alejandro estaba apoyado contra la puerta, bloqueando la salida. Llevaba el traje desabotonado y esa mirada de perro apaleado que cree que merece un premio.
—¿Qué haces, Alejandro? —pregunté, sin soltar la carpeta que sostenía.
—Sé lo que estás haciendo —dijo, avanzando hac