Capítulo 15.6: La espada de Darién.
Ciertamente Alastor ya no lo culpaba, incluso, ya había comenzado a tomarle cariño nuevamente. Sin embargo, debido a que tenía que explicar el motivo del por qué tomó muchas de las decisiones que tomó en aquel entonces, optó por no fijar la mirada en Arioch para no hacerle sentir más culpa.
—Muy independiente a tus buenas intenciones, la espada de Darién es algo sagrado para nosotros, ¿cómo pudiste entregársela a humanos? ¡A cazadores! —rugió Bastián
—No le perdí el respeto a esa espada abuelo