Capítulo 13.3: Cautivo.
Ante la orden dada por la antigua reina, Samael soltó un suave quejido antes de rodar los ojos, pues su intento de lobo había gimoteado en su interior.
―Anna, cariño, por favor, ve con tu familia ―le pidió Claire
―Gracias, tía Claire ―dijo Anna antes de acelerar el paso
Una vez que ella entró a la habitación, Lysander cerró la puerta detrás de la joven y se quedó custodiando la entrada.
―Muy bien, continuemos ―dijo Atenea, quien, ocasionalmente, le dirigía miradas curiosas a Dante
―Dinos, Alast