Capítulo 10.4: Un lugar conocido.
Sin tener mucha opción, Dante se apresuró a seguirla fuera del café, y de pronto, el aroma a brisa de mar lo volvió todo más claro en un instante.
― “¿Dante?” ―lo llamó Alex
Ignorándolo, Dante siguió corriendo.
― “¡Eh! ¿¡A dónde vas?! ―
― “Enseguida regreso” ―exclamó él antes de acelerar el paso para no perder a la mujer, la cual, se movía ágilmente entre la gente del pueblo
Si bien Dante no tenía libertad de movimiento, lo que si podía hacer era registrar más atentamente el lugar, después de t