Mundo ficciónIniciar sesión― “Juro por la diosa Selene que no te haré ningún daño” ―dijo Tabatha al mismo tiempo que se sentaba en la silla que estaba junto a la cabecera del comedor
Con un gesto solemne, la mujer dejó frente a ella un cuenco de agua y una pequeña daga que tenía algunos símbolos ceremoniales.
― “Sólo deseo ayudar. Prometo responder a todas tus preguntas” ―dijo señalando el asiento frente a ella







