14. Si me recuerdas, existo
Elías tiembla en mis brazos.
Su pecho sube y baja con respiraciones entrecortadas, como si hubiese corrido hasta el fin del mundo para alcanzarme. Y tal vez lo hizo.
Tal vez yo era su última frontera antes del olvido.
Mis manos se aferran a su espalda, sintiendo la tela empapada de sudor. No me importa. Solo quiero que esté aquí.
Solo quiero recordarlo.
El avión sigue anunciando su último llamado.
Pero yo ya no estoy en ese mundo.
Estoy en él.
-Dime que no te vas suplica, con la voz rot