9. LA DUDA
Diana se despierta de golpe, con la respiración completamente agitada y el cuerpo cubierto de un sudor frío.
La imagen de Dominico Dixon, varonil y peligroso, peleando en el callejón, persiste en su mente con una intensidad real.
Ella acaba de tener un sueño erótico, vívido y completamente perturbador, con el prometido de su amigo.
«Estoy loca. Absolutamente loca por Dominico, esto no puede ser posible», piensa Diana con un gran horror.
Ella se sienta en la cama, y se abraza a sí misma, int