49. TRAICIÓN.
La casa de la familia Halls luce demasiado equilibrada, perfecta y silenciosa. Una vez al mes, Sonia es obligada a comer en dicha casa, con toda la familia. Aunque siempre debe escuchar los horrorosos chistes sobre su trabajo de sus hermanos mayores o la familia, en general.
«Soy la oveja negra de la familia».
— Bienvenidas de vuelta, señorita Sonia —saludó una sirvienta con una gran sonrisa— Tenemos invitados para la comida de hoy.
— Gracias —Sonia respondió sin ganas, esas «sorpresas