Luna imperfecta.
Frente a Scarlet, Selene se cruzó de brazos y dio dos pasos laterales, como si estuviera modelando su propia arrogancia.
—Viste la diferencia de niveles. Yo soy la Luna que todos quieren. Tú, en cambio, serás la Luna que calentará la cama de mi primo. Solo quiero que mires con calma tu realidad. —Sonrió saboreando cada palabra, como si fueran vino añejo.
Scarlet apretó los puños hasta que los nudillos le dolieron.
—Vete al infierno, maldita —escupió con rabia.
Selene comenzó a chasquear la len