Fórmulas y mentiras.
Leo estaba harto, fastidiado y al borde del colapso, ya que los compuestos que mezclaba no reaccionaban como debían. Las fórmulas eran un completo fracaso, y lo peor… era que ya no tenía a quién culpar.
La conversación que había tenido con su jefe retumbaba en su mente como una alarma nuclear:
—Ya pasó la fecha de entrega del nuevo medicamento que aseguraste que crearías —le había dicho con tono gélido y mirada de ejecución—. La farmacéutica principal del CEO ya hizo el anuncio oficial de que h