De súcubo a loba.
—Sí —respondió Derek, y la emoción le encendió la voz—. Tiene toda la lógica. Si mi luna es un ser sobrenatural, entonces puede tomar forma de lobo. Su cuerpo tiene magia…
El brillo en los ojos de Derek contrastaba con la tensión que se le marcaba a Selene en la mandíbula. Ella apretaba los puños y rechinaba los dientes, sofocada por una rabia que hervía más fuerte que el asombro de los demás.
«¡Imbéciles!», pensaba. Porque ella sabía lo que nadie allí, sabía que el único ser incapaz de transf