Janette miró a Lucas, con la boca abierta. El mundo era un lugar pequeño, ¿verdad? Había luchado con uñas y dientes para salvar la vida de esa mujer sin saber que era la tía de su molesto exmarido.
Lucas levantó la vista para encontrarse con la mirada de Janette. Su expresión se volvió indiferente al verlo, y eso le dolió.
—¿Cómo está, por favor? —preguntó, con la voz ligeramente temblorosa.
Janette suspiró.
—Salió bien de la cirugía y estará bien —dijo, y Lucas soltó un suspiro de alivio—. El