Los ojos de Liam (ahora Leandro) se movían con desesperación mientras los oficiales llenaban la sala, pero no pensaba rendirse sin pelear.
—¡No se acerquen! —gritó, sacando un arma del interior de su chaqueta y rodeando con fuerza la cintura de Janette (ahora Juanita). Presionó el cañón frío contra su sien—. ¡Un paso más y la mato!
Todos se quedaron inmóviles.
Lucas apretó los puños, su cuerpo temblando de rabia. —Suéltala, Liam.
El agarre de Liam se hizo más fuerte. —¡Atrás! —vociferó, con la m