Al día siguiente
Janette (ahora Juanita) yacía despierta en la habitación tenue, con la mente inquieta y cargada de miedo. El sueño la eludía, ahuyentado por la preocupación punzante de que Lucas no la encontrara a tiempo. Sus brazos rodeaban con fuerza a Ethan (ahora Esteban), que ardía en fiebre, su pequeño cuerpo temblando con cada respiración.
Lágrimas resbalaron por las mejillas de Janette mientras lo mecía con suavidad, susurrando plegarias desesperadas al aire viciado. Por favor, deja que