Con el paso de los años, aquella región no solo se convirtió en un ejemplo ambiental, sino también en un punto de encuentro cultural donde las tradiciones se mezclaban con nuevas ideas. Las celebraciones comenzaron a girar en torno a la naturaleza: festivales del mar, rituales de agradecimiento a la tierra y eventos educativos donde la música, la danza y la ciencia convivían en armonía. Las calles se llenaban de tambores, risas y colores, mientras los niños corrían descalzos por la arena, apren