La tensión en la oficina de Vance Enterprises era tan espesa que se podía cortar con un cuchillo. Alexander había convocado una reunión de seguimiento para el proyecto Cliffside, y Olivia, sentada a su derecha, era la imagen de la profesionalidad distante. Respondía a sus preguntas con precisión quirúrgica, sus informes eran impecables, pero su mirada evitaba encontrarse con la de él, posándose en su lugar en la pantalla de proyección o en los rostros de los otros ejecutivos.
Sebastian, sentado