El segundo día comenzó con la misma crudeza del primero. Olivia llegó a la biblioteca puntualmente a las 8 a.m., encontrando a Thorne ya esperándola junto a una pizarra blanca llena de ecuaciones que le provocaron un inmediato dolor de cabeza. La habitación olía a tiza y café cargado, una combinación que empezaría a asociar con el agotamiento mental.
—Buenos días, señorita Green. Hoy nos adentraremos en los principios financieros básicos que rigen Vance Enterprises. Empezaremos con el flujo de