Alexander regresó a su oficina después de la reunión con Isabella con una sensación extraña en el pecho. Había sido una reunión productiva, sí. Los números para la fusión europea eran prometedores. Isabella había estado particularmente brillante, sus ideas agudas, su energía contagiosa.
Pero mientras caminaba por el pasillo, pasó frente a la oficina de Olivia. La puerta estaba cerrada. Eso no era inusual. Lo inusual fue el frío que sintió al pasar. Como si el espacio que ella ocupaba ahora emitiera su propio clima, y ese clima era invierno.
Marissa, su asistente, lo detuvo antes de que entrara a su oficina.
"Señor Vance, la Sra. Vance preguntó si podía hablar con usted. Dijo que era importante."
Alexander miró su reloj. Las 6:30 PM. Había planeado trabajar hasta tarde, revisar los documentos de la fusión. Pero había algo en el tono de Marissa, una advertencia apenas velada, que lo hizo asentir.
"Dile que venga cuando pueda."
No tuvo que esperar mucho.
Cinco minutos después, Olivia ent