Alexander regresó a su oficina después de la reunión con Isabella con una sensación extraña en el pecho. Había sido una reunión productiva, sí. Los números para la fusión europea eran prometedores. Isabella había estado particularmente brillante, sus ideas agudas, su energía contagiosa.
Pero mientras caminaba por el pasillo, pasó frente a la oficina de Olivia. La puerta estaba cerrada. Eso no era inusual. Lo inusual fue el frío que sintió al pasar. Como si el espacio que ella ocupaba ahora emit