Mundo ficciónIniciar sesiónAlma acomodo su cabello para estar lista para las fotos de la graduación, llevaba un maquillaje tenue, pero su belleza aun así era deslumbrante. Se hundió en sus pensamientos, en dos semanas no había dejado de pensar en aquel hombre del club pero no había recibido noticias sobre él, una pequeña parte de su corazón creyó que él también se había enamorado y volvería por ella, o al menos le escribiría, ni siquiera había pedido su número.
—¿En qué piensas tanto?—. Esperanza la sacó de sus pensamientos
—En nada—. Mintió
—Espero que no estes pensando en ese idiota otra vez, porque te conozco demasiado, sé que no has dejado de pensar en él desde aquella noche.
—¡Lo siento!.—. Sus ojos se llenaron de lágrimas.
—¡No seas tonta!, él es quien debería sentirlo, una chica extraordinaria como tu no se encuentra dos veces en la vida. Mirate eres hermosa, inteligente, graciosa, cualquier idiota seria muy afortunado en tenerte. Además todos saben que Tomás Beltrán es un mujeriego.
—Es que pensé que era él…
Sonaba ridículo, solo en las películas o en los cuentos de hadas los personajes se enamoran a primera vista, pero no podía evitarlo, desde el primer momento en que lo vio se sintió en las nubes y creyó que había sido así para él.
—Conocerás hombres increíbles, de ahora en adelante. Se acabo la tortura, ahora somos libres, podemos hacer lo que queramos. Imagina esto, dos hermosas mujeres CEO de grandes empresas. El mundo es nuestro Alma.
—Tienes razón, amiga, nuestra vida a partir de hoy cambiará para siempre.
Alma no tenía idea de lo que estaba por pasar, realmente su vida cambiaría para siempre ese día.
Debían apurarse, la ceremonia comenzaba en un rato y ellas estaban ahí fantaseando con un mundo allá afuera. Habían sido compañeras desde la infancia y decidieron estudiar la misma carrera para poder fundar una gran empresa juntas. Ambas eran parte de familias humildes. Esperanza fue criada por su abuela y su abuelo, Alma en cambio tenía a sus padres y a sus hermanos pero aun así ambas provenían del seno de familias muy pobres, soñaban con sacar a sus familias de allí.
Esperanza fantaseaba con comprar una enorme casa para sus abuelos y pagar su retiro para que ambos pudieran disfrutar y viajar en su vejez, por eso se habían esforzado mucho para conseguir una beca en la Universidad de Luminaria, y por fin estaban celebrando sus logros, la meta era conseguir trabajo y comenzar a juntar fondos para fundar una empresa propia.
Por eso Alma nunca se había preocupado por novios o hombres, ella sabía que tenía una meta devolver a sus padres todo lo que habían hecho por ella y ayudar a su amiga a cumplir el sueño de sus abuelos, por un breve momento fantaseo con un romance pero sabía que eso nunca había estado en su planes y debería olvidarse de Tomás, además a decir verdad no lo conocía bien y era una locura dejar a su familia por irse con un hombre que era un completo extraño.







