En su casa, Tenzin seguía sentado, solo, en el césped. Sus amigos se alejaron un poco para dejarlo respirar. Jefferson fue una casa de Suzy.
—De seguro que Loys tomo de más. A esa muchacha no le importó mucha esa situación todo por su falta de madures—dice uno de los monjes.
—Recuerda que está enamorada de Tenzin. No debe causar este problema.
El atardecer dolía, mientras él repasaba todo en su mente, una y otra vez.
Recordó la forma en que se sintió raro, la forma en que Loys se acercó más de