Después de la clase, Tenzin se duchó en silencio en los vestidores del dojo. La conversación con los niños había sido un bálsamo momentáneo. Pero el dolor volvió apenas cruzó la puerta de salida.
Afuera, el aire de Manhattan se sentía más denso. Tomó su celular. Nada. Ni una respuesta de Suzy.
"Suzy, por favor. Hablemos. Necesito explicarte".
Mensaje enviado. Y nada. Vista. Silencio.
Volví a intentarlo.
"No fue lo que tú crees. Hay cosas que no sabes. No puedo vivir sin hablar contigo".
Leía y