Voy entrando a la Fiscalía, me tengo que registrar como visitante puesto que no tengo mi charola aún. Siento que todos se me quedan viendo, pero quizá sea solo mi percepción adornada de paranoia.
Me subo al elevador y oprimo el piso al que voy, a Archivo. Siento una mariposa en el estómago, como cuando fue la primera vez que vine para solicitar la vacante y empezar con una fila larga de procesos burocráticos, siento que han pasado décadas pero solo han sido cinco años.
Llego a mi piso, se detie