Capitulo 31 - Ruido blanco.
El silencio después del beso duró más que el propio beso.
No fue incómodo. Fue… expectante.
No sabían si habían caminado de vuelta o si el propio sistema los había depositado allí, en el primer lugar donde se reconocieron. La biblioteca no era solo un sitio: era la interfaz más antigua entre ellos y el Oráculo. Volver aquí era, también, volver a su punto de partida
Lena aún tenía las manos entrelazadas con las de Elías cuando el aire comenzó a emitir un zumbido agudo, sutil al principio, luego